martes, 10 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS. Título II Cantos de dolor y aflición. Poema 32: NO SÉ CANTAR

32

NO SÉ CANTAR



Aquella calle, aquel sitio, aquel día...
No entiendo lo que pasa... ¡Me hacen cantar!
Siento rubor... Entre la suya, obesa.
tomó mi mano... ¿Sería un juego de azar?
No recuerdo la canción. Yo, ya no sé;
nunca la supe, ni oírla quise nunca.
Moví los labios... El alma estaba quieta,
ausente, triste. No estaba en el lugar.
¿Por qué? ¿Por qué estaba yo allí, aquel día?
¿Tan sólo por vivir, sin esperar
que a mis pies pusiese alguien camino?
Mas, ya dijo un gran poeta, en su cantar:
"Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar"



Alphonso CARBAJAL

lunes, 9 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 31: ME FUI

31

ME FUI


Me fuí un día de Marzo, a media tarde,
cuando en aquel reloj eran las dos.

Tal vez, huía... ¿Acaso había razón?

¿Qué puede hacer, acaso, un alma tensa,

cohibida, triste, sin rumbo ni ilusión;

perdida en la distancia, en los afectos,

hallada entre los brillos de neón?

Casi nadie me vió. Eran las dos.

Los que latían bajo el mismo cielo,

no pudieron sentir que, con dolor,

otro cielo camabiaba mil reflejos,

grises, pardos -hostiles- y el verdor

de las dulces montañas, aún de plata,

en ocre y siena tornaba su color.

Volaba -mas sin alas- por la estepa

reseca, dura. Atrás el corazón...

No quisieron los álamos del río;

ni la torre en que estaba aquel reloj;

ni el vecino que vi por la mañana;

ni el amigo que vino a la Estación,

no lo quisieron, no, no lo quisieron...

No quisieron jamás decirme adiós.

Yo lo dije, por todos, sin decirlo

y, sin decirlo, lo supo el corazón.

Aquí estoy. Confieso que he vivido.

Si he de vivir mañana... ¡sabe Dios!

Anoto aquel latido en la memoria

que, a las venas, envía con tesón.

Mas, maldigo el minuto y el segundo

que cuenta y que controla otro reloj.
¿Y qué tengo? Sólo tengo el recuerdo,
la memoria, el dolor y una canción...
Porque el reloj del alma se detuvo
cuando, al partir, en él eran las dos



Alphonso CARBAJAL

sábado, 7 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 30: LLANTO POR LA LIBERTAD

30

LLANTO POR LA LIBERTAD, QUE
NUNCA LLEGA

Invisible potencia que, del Cielo,
vienes a mí y no encuentra el alma mía.
Lejos de ti, tu abrazo, cada día,
busco anhelante y lloro, sin consuelo.

¿Cuándo y cómo, podrá caer el velo
que empaña mi penosa celosía
y al fin, la luz del sol, con alegría,
podrá alegrar mi paso sobre el suelo?

Alzar firme mi voz, con firme acento,
la misma que del Cielo oigo y recibo,
sin que esa misma voz suene a lamento.

¿Cuándo la infame bestia, sin motivo,
dejará el torbo instinto, el cruel aliento,
de matar lo más vivo de lo vivo?


Alphonso CARBAJAL

viernes, 6 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 29: SÓLO SENTIMIENTO

29

SÓLO SENTIMIENTO


Palabras, no... Tan sólo sentimiento,
que vuela con acento de ilusiones.
Mariposa que bate en el verano,
movida por su aliento, blancas alas.
Caminante, buscando los colores
que pinta, tras la lluvia, el Arco Iris,
de sueños, de destinos y de amores
que vuelan entre flores, como el viento,
y como el viento mueren, sin palabras,
como mueren del hombre las pasiones...
Ocaso tibio y gris, en grises sienes.
Arrugas, como surcos, en la cara;
heridas en el bronce de las manos,
girones y arañazos en el alma.
Tan sólo amor, sin odios ni rencores.
Tan sólo sentimiento... sin palabras.


Alphonso CARBAJAL

jueves, 5 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 28: EN EL DESIERTO


28


EN EL DESIERTO



Sabiendo, sin saber, nada consigo;

el camino que andar nada adelanta,

ni despejo el enigma que me espanta

ni me acerco al oasis que persigo.


A veces, en la arena, veo y sigo

reflejos de la luz que el sol encanta,

disfrazados de azul, de verde planta,

que solo de mis sueños son testigo.


Sangran mis pies cansados y parece

que mi pecho no siente sus latidos.

Ya no hay sol, ni hay estrellas. Ya oscurece.


Sangra mi alma y sangran mis sentidos.

La noche se hace eterna y... ¡no amanece!

El eco trae de lejos mil ladridos.


Alphonso CARBAJAL

sábado, 28 de febrero de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 27: A LEOPOLDO MARTÍN PRIETO

27

A LEOPOLDO MARTIN PRIETO,
EN EL DIA EN QUE PUDO SER FELIZ


A punto de extinguirse ya el rescoldo,
en el estío trepidante hoguera;
un pié ya en el estribo de otra era,
adiós, hasta mañana, buen Leopoldo.

No quisiera yo herir, y bien me amoldo,
sentimientos del alma en la pradera,
cuando ya, en el otoño, la quimera
barre las hojas, bajo el cielo entoldo.

Trocar, al fin, en triste despedida
lo que alegría en otro caso fuera,
pues todo lo que viene halla partida.

Mas, viaje sin tan dulce compañera,
es invierno y exilio, más que vida.
Con ella, hoy, sería primavera.


Alphonso CARBAJAL

viernes, 27 de febrero de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poemas 24, 25 y 26: TRES LAMENTOS DESDE MI OSCURA CELDA

TRES LAMENTOS, DESDE MI OSCURA CELDA:

24


SE HA MUERTO LA SIMIENTE

¡Cuánto dolor, cuán dolorosamente
a los días sin luz sigue la noche...!
Y en la noche, se muere la simiente.
Yo la sembré, la puse en tierra fértil.
En ella, con dolor, hendí el arado
y la regué con agua de mi frente.
Fue el sol, ayer, quien puso con sus rayos
la esperanza de ver nacer la espiga,
mas, sin el agua, el sol no es suficiente.
Agua, no soy. Soy solo la corriente
de aquella voz que clama y se acomoda
en tierra calcinada, dulcemente.


25

BUSCANDO VOY MOLINO

No soy espiga, sino grano.
Ni tampoco olivar, tan solo oliva.
Buscando voy. Busco molino.
Olivo soy, no hallo almazara.
Fuera mejor que nunca más buscara
un valle entre barrancos.
Soy olvido.
Soy la tierra sumisa, tan callada,
donde crecen naranjos con olivos,
que se cargan de frutos, junto al trigo.
Mas, ¿cuál es mi verdad, cuál es mi nombre,
mi sendero, mi Norte, mi destino?
¿Qué puerto he de tocar, cuál es mi sino
si, entre tinieblas, solo soy un hombre?


26

¿POR QUÉ?

¿Por qué, si puedo arder, no soy el fuego;
si soy la luz, no puedo ver el día?
¿Por qué la angustia, la melancolía,
sitian el alma, apagan la memoria
del dulce sueño, ayer, sin alegría?
¿Por qué de mí huyo la fortaleza?
¿Por qué he de recordar, si soy Historia;
qué Ciencia soy, si soy Naturaleza?
Testigo, sí, de llantos y de penas,
¿por qué no viene a mí la Poesía?
¿Por qué, de hierro, trenzo las cadenas
que me esclavizan, siendo soberano?
Que... Historia soy... que soy Naturaleza.
¡Que hasta soy Dios...!,
pues Dios me ha hecho su hermano.



Alphonso CARBAJAL
Madrid, Mayo de 1992