viernes, 13 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS. Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 35: DESCUBRIMIENTO EXISTENCIAL

35

DESCUBRIMIENTO EXISTENCIAL



¿Acaso no te dije en primavera
que los cipreses suben hasta el cielo?
¿No sabes que el arroyo busca el suelo
y las mieses se majan en la era?

¿No aprendiste, de niño, que la fiera
lanza su zarpa, tras el brusco vuelo,
y que la mar encuentra su consuelo
entre rocas y pinos de ribera?

¿Por qué, ahora, te muestras sorprendido,
al padecer la garra del más fuerte,
y lloras tus congojas, malherido?

¿No sabes ya que has de quedarte inerte
y, por siempre, felizmente dormido,
porque el hombre es un ser para la muerte?


Alphonso CARBAJAL
Madrid, Mayo de 1992

jueves, 12 de marzo de 2009

Libro I AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción. Poema 34:: ¡QUÉ PRONTO!



34


¡QUÉ PRONTO…!



Qué pronto las ilusiones

que ayer al cielo volaban,

cual si fueran mariposas

o palomas de alas blancas,

fatigadas en su vuelo

rozan en tierra las alas.


Qué pronto se fue el verano…

apenas sin primavera.

Cómo el viento, en la ladera,

barre las hojas del árbol.

¡Cómo el invierno ya espera,

con su hielo y con su llanto!


Volverán las primaveras,

en la sangre renovada.

Volverán las mariposas

a salpicar los rosales.

Volverán los cigarrales

a trinar en el verano...


Y volverán las canciones

a arrullar, en las ventanas

de aquella casa, las noches.

Volverán las alboradas

y la luz con la que inundan

a la tierra, tan callada.


Volverá el rayo de luna

a besar la luz dormida.

Volverá la voz del trueno,

en la tormenta de estío.

Volverá el calor y el frío.

Volverá la madrugada.


Volverá en Marzo el jilguero

a cantar junto a la fuente.

Y, a colgar en el alero

el nido, que en barro envuelven,

volverán las golondrinas.

Las ilusiones... ¡no vuelven!


Qué pronto llega la tarde,

apenas nacida el alba.

¡Qué poco dura la vida,

aunque parezca tan larga!

Qué pronto se va la suerte.

Qué pronto se apaga el fuego.


¡Qué pronto llega la muerte!




Alphonso CARBAJAL


Las Navas, Agosto de 1995






miércoles, 11 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS. Título II. Cantos de dolor y aflicción. Poema 33: ANGUSTIA, ANTE LA VILEZA DE LA NADA

33



ANGUSTIA, ANTE LA VILEZA

DE LA NADA EMPONZOÑADA,

ASESINA DELPENSAMIENTO



Ese clamor que alerta los sentidos,

achica el ánimo y conturba el alma,

vacía el corazón de interior calma,

apaga la razón y aviva los latidos.


Ese eco inhumano, en mil ladridos,

que el viento expande y el oido ensalma,

la vista troca en lanza, sin ser palma;

y, si lanza, acrecienta los gemidos.


Ese injusto y cruel presentimiento

del rapaz revestido cual alondra,

dispuesto a asesinar el pensamiento.


Del reptil emboscado entre la sombra

-mascarada sin base ni cimiento-

a imagen del infame que le alfombra.



Alphonso CARBAJAL

martes, 10 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS. Título II Cantos de dolor y aflición. Poema 32: NO SÉ CANTAR

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NO SÉ CANTAR



Aquella calle, aquel sitio, aquel día...
No entiendo lo que pasa... ¡Me hacen cantar!
Siento rubor... Entre la suya, obesa.
tomó mi mano... ¿Sería un juego de azar?
No recuerdo la canción. Yo, ya no sé;
nunca la supe, ni oírla quise nunca.
Moví los labios... El alma estaba quieta,
ausente, triste. No estaba en el lugar.
¿Por qué? ¿Por qué estaba yo allí, aquel día?
¿Tan sólo por vivir, sin esperar
que a mis pies pusiese alguien camino?
Mas, ya dijo un gran poeta, en su cantar:
"Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar"



Alphonso CARBAJAL

lunes, 9 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 31: ME FUI

31

ME FUI


Me fuí un día de Marzo, a media tarde,
cuando en aquel reloj eran las dos.

Tal vez, huía... ¿Acaso había razón?

¿Qué puede hacer, acaso, un alma tensa,

cohibida, triste, sin rumbo ni ilusión;

perdida en la distancia, en los afectos,

hallada entre los brillos de neón?

Casi nadie me vió. Eran las dos.

Los que latían bajo el mismo cielo,

no pudieron sentir que, con dolor,

otro cielo camabiaba mil reflejos,

grises, pardos -hostiles- y el verdor

de las dulces montañas, aún de plata,

en ocre y siena tornaba su color.

Volaba -mas sin alas- por la estepa

reseca, dura. Atrás el corazón...

No quisieron los álamos del río;

ni la torre en que estaba aquel reloj;

ni el vecino que vi por la mañana;

ni el amigo que vino a la Estación,

no lo quisieron, no, no lo quisieron...

No quisieron jamás decirme adiós.

Yo lo dije, por todos, sin decirlo

y, sin decirlo, lo supo el corazón.

Aquí estoy. Confieso que he vivido.

Si he de vivir mañana... ¡sabe Dios!

Anoto aquel latido en la memoria

que, a las venas, envía con tesón.

Mas, maldigo el minuto y el segundo

que cuenta y que controla otro reloj.
¿Y qué tengo? Sólo tengo el recuerdo,
la memoria, el dolor y una canción...
Porque el reloj del alma se detuvo
cuando, al partir, en él eran las dos



Alphonso CARBAJAL

sábado, 7 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 30: LLANTO POR LA LIBERTAD

30

LLANTO POR LA LIBERTAD, QUE
NUNCA LLEGA

Invisible potencia que, del Cielo,
vienes a mí y no encuentra el alma mía.
Lejos de ti, tu abrazo, cada día,
busco anhelante y lloro, sin consuelo.

¿Cuándo y cómo, podrá caer el velo
que empaña mi penosa celosía
y al fin, la luz del sol, con alegría,
podrá alegrar mi paso sobre el suelo?

Alzar firme mi voz, con firme acento,
la misma que del Cielo oigo y recibo,
sin que esa misma voz suene a lamento.

¿Cuándo la infame bestia, sin motivo,
dejará el torbo instinto, el cruel aliento,
de matar lo más vivo de lo vivo?


Alphonso CARBAJAL

viernes, 6 de marzo de 2009

Libro I. AMOR Y TINIEBLAS Título II. Cantos de dolor y aflicción Poema 29: SÓLO SENTIMIENTO

29

SÓLO SENTIMIENTO


Palabras, no... Tan sólo sentimiento,
que vuela con acento de ilusiones.
Mariposa que bate en el verano,
movida por su aliento, blancas alas.
Caminante, buscando los colores
que pinta, tras la lluvia, el Arco Iris,
de sueños, de destinos y de amores
que vuelan entre flores, como el viento,
y como el viento mueren, sin palabras,
como mueren del hombre las pasiones...
Ocaso tibio y gris, en grises sienes.
Arrugas, como surcos, en la cara;
heridas en el bronce de las manos,
girones y arañazos en el alma.
Tan sólo amor, sin odios ni rencores.
Tan sólo sentimiento... sin palabras.


Alphonso CARBAJAL